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Karma

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Karma
significa la consecuencia del pensamiento, la emoción, el sentimiento, la palabra y el acto, con o sin conciencia, de un ser dotado de libre albedrío, por ejemplo, un ser humano.

Karma

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Por lo tanto, podemos concluir que los animales irracionales no necesitan pagar karma ya que no tienen libre albedrío, ya que aún no están dotados de un intelecto capaz de discernir entre la acción positiva y la acción negativa. Obviamente sería injusto que una leona en la sabana africana matara a una cebra para alimentarse, produciendo karma ya que no posee una mente que le permita medir entre el bien y el mal, sino solo su instinto primitivo e innato de supervivencia.

La razón o el intelecto aportan al ser humano una gran libertad, a saber, dominar el entorno en el que vive. Por supuesto, con esta libertad viene una gran responsabilidad. La Ley del Karma es precisamente la ley divina creada por Dios que define la responsabilidad moral de cada uno en todo lo que cada uno piensa, siente, dice o hace.

Sin el libre albedrío no podría existir karma,ya que si el ser humano no fuera libre de elegir sus pensamientos, emociones, sentimientos, palabras o actos como en el caso de que una tercera voluntad le obligue a experimentar algo de forma terminal y sin ninguna posibilidad de ofrecer oposición, resultaría que no podría ser considerado responsable.

Esto, sin embargo, no sucede ya que el ser humano tiene libre albedrío.

Por lo tanto, la Ley del Karma se deriva de la existencia de la Ley del Libre Albedrío.

La Ley del Karma tiene dos objetivos supremos:

Asegurar el equilibrio global del Universo. Debemos recordar la 3ª Ley de Newton: “Siempre hay una reacción opuesta de igual intensidad”. Toda deuda moral tendrá que ser pagada. También debemos recordar la enseñanza del gran apóstol san Pablo: “la siembra es opcional, pero la cosecha es obligatoria”.

Aprendizaje por la Ley de la Reencarnación

Regresamos en 150, 200, 400, 700 encarnaciones o más para tener la oportunidad renovada de aprender, retomando lo que sowe dwed en el pasado, en una vida pasada, hace 40, 300, 5000 o incluso 110,000 años en la era paleolítica. El regreso a la Tierra en una nueva encarnación nace de la compasión divina por la cual debemos estar agradecidos. Sin embargo, este no es el caso de la mayoría de los seres humanos, que se exasperan en la búsqueda interminable de la felicidad de acuerdo con los ideales mundanos y toman tiempo en las cadenas de una porción de karma que hereda del pasado, mientras que a veces también crean otra que los une al futuro a nuevos tormentos.

¿Dónde vamos a cosechar nuestro karma?

El karma como cosecha de lo que hemos plantado, ya sea encarnado o incorpóreo, lo recibimos al final de cada encarnación, de una manera más suave o violenta, de acuerdo con la gravedad de nuestros errores, así como en una nueva reencarnación de regreso a la vida corporal. Dependiendo de la voluntad divina que está inexorablemente ligada a nuestro mérito, después del cierre permanente de nuestro periespíritu a nuestro vehículo carnal (cuerpo físico), podemos estar en una situación mejor o peor, variando los casos particulares de cada espíritu después de la desprestición hasta el infinito.

Así, hay casos de espíritus que continuarán en la corteza terrestre, aunque incorpóreos, con sus familiares y seres queridos aún encarnados tratando de resolver asuntos pendientes sin la terminación de los cuales aún no se les permitirá entrar en una de las muchas ciudades de Luz que orbitan el planeta Tierra, aunque estacionarias. Esto significa que mantienen su posición relativa en relación con el planeta. Así, por ejemplo, la ciudad de la luz de Lis-Fátima está siempre en el área de Fátima. Los católicos designan estas ciudades de Luz en las regiones intermedias del plano astral superior de “cielo” o “paraíso” y debe salvaguardarse, sin embargo, que el “cielo” o “paraíso” se refiera de manera integral a las dimensiones superiores.

Hay casos de otro gran número de espíritus, después de la desflesh, que permanecen en el Umbral que es llamado “purgatorio” por los católicos.

El Umbral consiste en una dimensión del plano astral, paralela al plano físico, habitada por espíritus incorpóreos en un proceso de purga emocional y mental, que consiste en formas negativas-pensamiento y formas-sentimientos, despachadas, según el segundo, por la población de encarnados e incorpóreos.

Dependiendo del estado de conciencia y las creencias religiosas, filosóficas y culturales de los espíritus que están allí, pueden afirmar que están en el infierno, aunque el infierno en realidad no es más que el propio Umbral. El estado y las visiones internas de cada espíritu en la zona del purgatorio varían según sus emociones negativas que hayan acumulado en la vida como la ira, el miedo, la culpa, el remordimiento, el sentimiento de injusticia, la victimización, la lujuria plena o insatisfecha, los celos, las pasiones desenfrenadas, la envidia entre otras así como sus creencias.

Así, por ejemplo, una persona que, en vida, ha creído en el concepto de diablo, demonio o Satanás dado que heredó este concepto de la religión católica u otra que ha condicionado a sus seguidores a creer en la existencia de tal personaje, cuando se encuentra en el Umbral, en un estado de desequilibrio emocional provocado por una de las inmensas emociones negativas que ha alimentado a lo largo de su vida, uno realmente puede creer frente a este mismo personaje, ya que estará proyectando esta forma-pensamiento negativo y experimentándolo como si fuera real. De hecho, Satanás es un personaje inventado desde tiempos inmemoriales, surgido del paganismo hace miles de años y que fue heredado por el judaísmo, el cristianismo entre algunas otras religiones para simbolizar el poder de las tinieblas.

Con la ayuda del miedo vinculado a imágenes de diversos artistas que representaban a este grotesco personaje, la humanidad adoptó esta figura imaginaria del Diablo como una entidad real. En realidad, el Diablo o Satanás nunca existió sino en las pinturas de artistas famosos y en la imaginación popular.

Podemos observar un caso real reportado en el libro Acción y Reacción psicografiado por el médium Chico Xavier del espíritu André Luiz en el capítulo 4 – Algunos recién desencarnados:

“Al igual que el que estaba arraigado en su cerebro, vio escapar del campo íntimo la figura animal de un hombre grande, de cola larga, con la fisonomía de una cabra degenerada, mostrando pies en forma de garras y luciendo dos cuernos, sentado en una silla cumshot, que si vivía en perfecta simbiosis con la desafortunada criatura, en mutua inmanización”.

En este pasaje, André Luíz visitando las regiones bajas (Umbral) registró el caso del espíritu de una dama, agria en un profundo remordimiento, que había negado, en vida, ayuda a su madre, abandonándola a la pobreza.

Esta dama recién incorpórea todavía estaba reviviendo las reminiscencias del remordimiento en el momento de la muerte, por lo que sin darse cuenta de que ya estaba en el Umbral, todavía estaba pidiendo a gritos la presencia de un sacerdote para confesar antes de morir ya que su fe era la de la Iglesia Católica Romana. Podemos ver que en este caso, como el de millones de personas que mueren y que no se dan cuenta de inmediato de que ya están al otro lado del velo, ya que siguen proyectando los mismos pensamientos que tuvieron en la vida. Estos espíritus no se dan cuenta de que ya han hecho el paso y que han abandonado su cuerpo físico ya que su cuerpo periespiritual es igual al cuerpo físico.

El espíritu de esta señora clamaba por la presencia de un sacerdote para darle la anoinción extrema… Habiendo confundido al asistente de una casa de asistencia a espíritus infelices en las áreas de las Umbralinas con el sacerdote que tanto anhelaba en el momento de la muerte, comenzó a confesar su triste historia y la razón de tal angustia.

En vida, su madre había sido una actriz que abandonó su prometedora carrera para brindar apoyo material a esta hija en el momento de su nacimiento, habiendo renunciado a los adornos festivos de su carrera artística para abrazar el trabajo grosero de los problemas domésticos con los que se ganaría el pan de cada día ya que su compañera había decidido abandonarla para escapar de sus responsabilidades como principal proveedora de familia. Sin embargo, cuando se convirtió en una joven adulta, recogió una gran cantidad de una limosna que su padre le había otorgado y se casó con un hombre guapo. Avergonzada de su humilde madre que había trabajado tan duro para ella, la expulsó de la casa, relegándola a la pobreza extrema con el temor de que su marido vanidoso descubriera su pobre origen.

Con este fin, decidió calumniar a su propia madre diciendo que era una ladrona que la había robado al nacer, dejando a su madre llorando. Esta imagen sería llevada por el espíritu, ahora incorpóreo en el Umbral, como una forma de expiación. Esta es una de las muchas formas en que el karma se manifiesta en el sentido de ser una consecuencia de una actitud. Obviamente el karma no termina ahí. Más tarde, cuando llegue el momento de una nueva reencarnación, este espíritu será invitado por su guía a hacer un acuerdo energético o contrato kármico con su acreedor para poder aprender, mientras encarnaba, lo que hizo sufrir a su ex madre para comprender ambos lados de la misma lección, es decir, desempeñando en una vida el papel de villano y en la otra el de víctima.

Silas, el noble asistente, explica en este capítulo que el espíritu jungido al remordimiento, ve sus facultades mentales estancarse en este sentimiento, que el reproductor de casetes, tocando continuamente la misma canción… El espíritu en este estado es inconsciente, envuelto en la emoción de la culpa, temporalmente incapaz de abandonar la condición mental de expiación en la que se encuentra.

Ante el error, la conciencia incorpórea entra en un estado de reflejo de los crímenes más graves cometidos en la vida, produciendo ilusiones para sí misma, en un proceso de auto-expiación.

Así, un católico incorpóreo con una mente llena de remordimiento y culpa por sus crímenes puede crear la ilusión de verse ante Satanás, la figura que más abomina.

Ya un espíritu de ateo, no creyente en la idea religiosa de Satanás, creará otras ilusiones igualmente fantasmales, incluso diferentes a las del creyente católico, que no serán menos aterradoras, siendo proporcionales a la gravedad de las infracciones a las Leyes Divinas.

Así, cada espíritu incorpóreo, independientemente de sus creencias o ausencia de creencias, cuando está en el Umbral, produce ilusiones basadas en sus mayores miedos, que aunque para quienes los observan desde fuera, son solo creaciones mentales derivadas de su subjetividad. Para aquellos que los experimentan dentro de su propia mente, son tomados como reales y absolutamente objetivos.

Por esta razón, el karma no existe sólo para aquellos que creen en el karma. La Ley del Karma es la ley divina creada por Dios y llega a todos a la medida de siembra de cada uno.

André Luiz denota sorpresa cuando en el lado objetivo de quienes acechan la mente enferma de un espíritu perturbado por el remordimiento de sus faltas, se da cuenta cuando el análisis mental que hace la pobre dama, los pensamientos horripilantes que la afectan y que se constituyen según su sistema de creencias. El desafortunado es juzgado ante el demonio Belphegor (demonio de la pereza y considerado en demonología como uno de los 7 príncipes que gobiernan el Infierno). Si fuera budista, musulmán, hindú o ateo en lugar de católico romano, me imagino, eventualmente otra entidad igualmente malévola. La imagen mental que la afecta es alimentada por las ilustraciones que absorbió por los sentidos de los libros que leyó, las imágenes y esculturas que más impresionaron su mente.

Así que cada vez que vemos una película de terror como El exorcista, El exorcismo de Emily Rose, El exorcista 2, El exorcista 3, El ritual, La actividad paranormal, la mansión embrujada entre otros, visualizamos pinturas de artistas que representan imágenes de demonios devorando hombres o leen libros de hechicería, por supuesto, estamos impresionando a nivel subconsciente, nuestra mente con imágenes profundamente negativas, que irán resumiendo de nuestra base de datos el conjunto de impresiones recogidas por los sentidos, alineadas con un cierto sentimiento negativo, cuando estamos en proceso de expiación en umbral.

Somos, por tanto, los que alimentamos nuestra mente con imágenes que nos impresionan, que nos estimulan emociones fuertes, que nos incitan adrenalina en una sala de cine cuando vemos una película de terror, que nos burlamos de compartir estas mismas imágenes en las redes sociales para impresionar también a otras mentes, que estamos alimentando la base de datos de la que se extraerán las imágenes vividas por nuestros sentimientos de remordimiento, cuando estamos en el proceso de expiación en Umbral. Cosecharemos lo que sowe en nuestras mentes.

De la misma manera que el material que constituye pesadillas así como las alucinaciones que se inducen con el consumo de ciertas drogas alucinógenas, se toma de nuestro subconsciente, también de nuestro subconsciente se extraerán las imágenes que nos causarán pavor cuando estemos en el estado de perturbación mental después del dessemor. Para algunos, este estado puede durar días, otros meses, en otros años y en algunas otras décadas y, en un número extremadamente pequeño, siglos incluso, para aquellos que han sido responsables de numerosos asesinatos, múltiples ofensas a las leyes divinas, son culpables de crímenes especialmente atroces y llevados a cabo con perversidad deliberada.

No debemos, asimismo, pasar por alto que algunas entidades perversas, habitantes de las zonas umbrales, aprovecharán la credulidad y las creencias religiosas de algunos hermanos errantes de umbral para alegrarse de interpretar a los personajes que tanto temían en la vida con el fin de impresionarles vitalidad y estar complacidos con el pavor de estos, ahora víctimas, pero en vida, los villanos de sus pares.

Así, aunque de hecho, Belphegor, Astaroth, Belial, Satanás y otros demonios nunca existieron solo en los mitos populares que se han pasado durante milenios y cientos de generaciones, existiendo en prácticamente todas las culturas de la humanidad, alimentados por las ideas de la práctica de la magia negra entre otras artes malvadas, en tiempos de ignorancia, donde la mayoría de los eruditos provenían de la clase del clero, que dependía financieramente de gran parte del sentimiento de miedo generalizado para mantener el poder sobre el pueblo y sobre las clases privilegiadas, esto no significa que no haya decenas y cientos de miles de entidades umbralinas que se aprovechen de la credulidad de los recién desencarnados, recién llegados a las zonas bajas, que esclavizarán a algunos y se divertirán a expensas de otros, asumiendo falsas identidades de figuras bestializadas, con la perversa intención de alimentar su más fina maldad, respondiendo como si fueran, en realidad, estos demonios.

Así, como se afirma, en cierta parte, uno de los instructores de André Luiz en el libro Ação e Ação:

“Dios corrige el mal con el mal”.

El verdadero ejemplo de esta señora que sufre en el Umbral bajo la observación del asistente Silas, André Luiz y su colega Hilary, visitando las regiones umbralinas, coloquialmente designadas como valle de las sombras., representa la consecuencia de las mentes débiles y poco vigilantes en la vida, malhechos en la ignorancia espiritual, que absorben los clichés mentales que la brujería y las iglesias de diversas denominaciones propagan sobre Satanás y sus demonios, utilizando el pretexto de querer luchar contra ellos cuando lo que realmente están haciendo es simplemente impresionar las mentes de sus fieles y seguidores, algunos de ellos, niños pequeños, sin capacidad para discernir lo real de lo irreal, inculcando sus miedos que los acompañarán a la tumba e incluso después de ella.

No faltarán entidades perversas en el Umbral que expresarán una sonrisa de Cara Jocker, a la llegada de los nuevos vecinos de la desventura, transfigurándose en los aterradores trajes en los que creen y que se estampan en el periespíritu a través de emanaciones mentales que son percibidas por cualquier incorpóreo. Es de hecho que, una vez desencarnado, cada espíritu conoce todas las acciones que otro ha realizado ya que estas imágenes son proyectadas por la conciencia culpable en su propio periespíritu, como un retroproyector que proyecta las imágenes de las diapositivas en una pizarra blanca. Por la misma razón, encontramos en el Umbral, inmensas falanges de espíritus que dan dejam, vociferers, acusaciones precisas… ¿Cómo podrían saber de las faltas de uno?

Resulta que cada vez que un espíritu piensa, este plasma en su aura es la forma de pensamiento correspondiente. A medida que el espíritu incorpóreo comienza a pensar en los recuerdos de los actos que ha realizado en la vida que terminó, estos mismos recuerdos se proyectan en su periespíritu y toda la población umbralina que ve a este espíritu sabe lo que está pensando simplemente mirando su periespíritu … Por esta razón, no hay forma de ocultar nuestras acciones a nuestros semejantes después de nuestra consternación. Todos los secretos son revelados. Podemos pensar lógicamente cuántos esqueletos aún no guardan los pecados rojos en sus armarios cerrados a 7 llaves… El pasado siempre vuelve en forma de memoria quejándose de la compensación y nunca abandona la mente del espíritu hasta que se hace consciente, comprendida, perdonada y autodonada.

Sólo la Luz del Perdón calienta e ilumina los corazones en el paisaje frío, sombrío y triste del Umbral. Tan pronto como esta Luz irrumpe del Corazón, desde arriba surgen fieles siervos de Luz, que podemos designar como guías de referencia, que ayudarán a estos espíritus sufrientes y desentalados a hacer su cruce a la Luz, es decir, a la dimensión superior correspondiente a su evolución donde serán atendidos adecuadamente en clínicas y hospitales hasta que se recuperen completa o casi por completo para poder unirse a los siervos de luz que ayudarán. hermanos en circunstancias dolorosas, por las que ellos mismos han pasado por tiempos anteriores. El que es ayudado hoy, después de recuperado, se convertirá en el ayudante de mañana. La Luz siempre triunfa al final.

Compasión Divina y Karma

Nunca debemos olvidar que Dios es tan justo como compasivo. Sin embargo, con demasiada frecuencia tenemos que confundir la compasión con la esperanza de que Dios finja que los crímenes no se cometieron o tratar de minimizarlos justificando que, en el momento en que se cometieron, teníamos un cierto grado de ignorancia de las leyes divinas y la inconsciencia que nos hace parcialmente atribuibles a las Leyes Divinas.

El libro Acción y reacción del espíritu André Luíz revela que, incluso en las regiones bajas, hay una serie de establecimientos de Luz diseñados para acoger, tratar y dar cobijo a los espíritus que son sacudidos por las condiciones de desequilibrio emocional y mental a las que los votan sus terribles recuerdos, se cansan de la revuelta, descubren el arrepentimiento y reclaman el perdón necesario mostrándose al final de tanto sufrimiento, dispuestos a redimirse de sus faltas, alimentados por un tenue hilo de esperanza. Es a menudo con el cuerpo periespiritual en un estado miserable que finalmente son rescatados en estas estaciones de emergencia en el Umbral que son la marca de la Compasión Divina para hacerse sentir también en las zonas del purgatorio. En la oscuridad, la luz y el nivel físico, la Compasión Divina siempre se siente por aquellos que están preparados para darle la bienvenida. Para otros, todavía tienen la libre elección con la que se vuelven enremables en la revuelta, en la desesperanza, en la incapacidad moral temporal de levantarse de la lama sobre la que se arrastran, recibiendo, sin embargo, de vez en cuando, un bálsamo temporal de paz, proveniente de la esfera de los encarnados, originado en la oración de intercesión de aquellos que todavía los recuerdan después de su estela.

La Compasión Divina se revela aún más cuando, en el caso de la dama descrita, su madre, una ex actriz, vino a ayudarla y consolarla en el área umbral donde su hija una vez vanidosa y orgullosa estaba en un estado de perturbación e inconsciencia tal que no la reconoció. El inmenso servicio compasivo se da a través de pases magnéticos de los asistentes del puesto de alivio umbralino en el periespíritu del espíritu sufriente para minimizar su angustia, equilibrarlo emocionalmente y, de manera muy gradual, elevar su conciencia.

Debemos recordar que los espíritus incorpóreos en el Umbral aún guardan en su cuerpo periespiritual las enfermedades con las que murieron y de las que aún sienten el dolor. Así, por ejemplo, una mujer que murió de un dolor insoportable por cáncer de mama con metástasis en la columna vertebral, hígado y pulmones, al ser incorpórea mientras estaba en el Umbral, seguirá sintiendo esos mismos dolores hasta que sea asistida por espíritus benéficos que asustan su dolor, administrando sus pases magnéticos para recuperarse, poco a poco, su periespíritu.

Será de suma importancia mencionar cuántas inteligencias aún encarnadas en la corteza terrestre, ignoran el poder de una simple oración operada con genuino sentimiento en la que se debe pedir a Dios que ayude a su ser querido incorpóreo, enviándole guías de reenvío, apelando a la compasión divina así como a la contienda fraterna de los hermanos de luz que barren el Umbral en busca de espíritus recién llegados y listos para recibir su apoyo. Una gran parte de las personas ignoran el inmenso alcance que tiene una simple oración en ayuda de los desencarnados dado que mientras algunos piensan que su ser querido “fue a un lugar mejor” porque estaba en gran sufrimiento en una cama de hospital, ignoran sin embargo las condiciones a veces docenas de veces peores en las que acaba de entrar al otro lado de la vida, dependiendo, por supuesto, de tu comportamiento cuando todavía estás vivo.

El comportamiento y la personalidad de un encarnado son comúnmente juzgados solo por las apariencias, ignorando a la mayoría de las personas que se dan a sí mismas, incluso en la vida diaria de 50 o 60 años de vida conjunta, sus verdaderos pensamientos y sentimientos, de los cuales generalmente solo los Espíritus superiores y Dios conocen bien como un obsesivo si está pegado a su periespíritu. Por lo tanto, es preferible, en duda de la moralidad y el carácter de un ser querido que ha fallecido, orar mucho a Dios, ya que este hermano puede estar en gran necesidad de tener una extensa lista de deudas y ofensas a las leyes divinas mucho más grandes de lo que juzgan quién lo ama y lo recuerdan con anhelo …

Hay karmas de pensamiento y sentimientos que este ser querido incorpóreo ha contraído y que ni siquiera sospechan de sus compañeros de toda la vida, de ahí la importancia de la oración para consolar al espíritu sufriente. Por lo general, se recomienda que la persona diga una oración sentida durante 7, 14, 21 días consecutivos o más hasta que su corazón intuitivamente sienta que su ser querido ya está siendo debidamente cuidado y tratado para ser referido a la Luz. Por lo tanto, no debe simplemente ignorar el sufrimiento de este mismo incorpóreo bajo cualquier pretexto de sucederlo eventualmente cuando llegue el momento de poner fin a esta encarnación. Si esto sucede, se sumará a la deplorable condición en la que uno se encuentra en el Umbral, el amargo recuerdo de la falta practicada por la falta de fe, la ignorancia espiritual o, simplemente, la pereza al conectarse con lo divino y hacer una petición de intercesión a Dios en favor de su ser querido incorpóreo.

El pensamiento lleva karma

En el libro Acción y Reacción psicografiado por el gran médium Chico Xavier también somos conscientes de la explicación de un fenómeno percibido, ya sea por espíritus incorpóreos, o por médiums que logran captar olores en el plano astral, cuando ciertos desencarnados están cerca.

El fenómeno es que algunos espíritus incorpóreos, cuando están presentes en un lugar, emiten diversos olores agradables o desagradables, generalmente relacionados con su vida. Por ejemplo, cuando una persona que fuma mucho tabaco o porro muere, cuando en umbral, los olores que emite su periespíritu corresponden a sus propios recuerdos de episodios de su vida, ya terminados, que crean formas de pensamiento que comienzan a impregnar su periespíritu al aliviarlas, incluido el olor.

Así, si este espíritu exfumador está cerca de una persona avalada con cierta sensibilidad psíquica, esa persona olerá un fuerte olor a tabaco que, muchas veces, el suyo propio no puede explicar, si se encuentra, por ejemplo, en una habitación cerrada, sin conductos de aire externos y la suya propia ni siquiera teniendo la costumbre de fumar.

Del mismo modo, si el espíritu errante era un alcohólico habitual, es común que su presencia vaya acompañada del olor de la bebida que utiliza habitualmente -cerveza, brandy, vodka, whisky, vino espumoso, vino tinto, ron- así como de su característico aliento.

Por esta razón, hay personas que sienten la presencia de sus familiares recién desencarnados días o semanas atrás, por el olor que solían emanar.

Hay otros casos en los que las personas sienten un perfume que un pariente incorpóreo suyo solía usar y es por ese perfume que estas personas lo reconocen.

En otros casos, el recién desencarnado, puede haber pasado, por ejemplo, sus últimos 2 o 3 meses, hospitalizado en un hospital que emite un olor característico. en particular, el olor a éter y medicinas, cuando esté presente en la casa de sus familiares después de su dessemoré, tendrá su presencia acusada exactamente por el olor característico de los suyos cuando aún no se ha destitulado de los recuerdos de sus últimos meses de vida.

El asistente Silas en el capítulo 5 – Almas enfermas nos presenta un caso aún más fascinante, cuando en Umbral explica a sus instrucciones, la razón para encontrarse con un espíritu incorpóreo que exudaba un olor intenso y desagradable a la carne putrefacta.

“No ignores que todas las criaturas viven rodeadas por el halo vital de energías que vibran en el núcleo del ser, y este halo consiste en partículas de fuerza que irradian desde todos los lados, impresionando nuestro sentido del olfato, agradable o desagradablemente, de acuerdo con la naturaleza en la que se expresan. (…)

Tenemos con nosotros al hermano Corsino, cuyo pensamiento sigue siendo enredado al cuerpo enterrado de manera total. Entrelazado con el recuerdo de los abusos a los que se entregó en carne y hueso, todavía no podía alejarse de la memoria de lo que era, poniendo la imagen de su propio cadáver en primer plano de todos sus recuerdos”.

En este caso, podemos hacer consideraciones en cuanto a las condiciones miserables en las que un espíritu que abusó de los placeres de la materia yace después del desencarno, teniendo que vivir con el olor de los recuerdos de su cadáver. En este caso, el cadáver físico puede incluso haber sido enterrado, incluso exudado e incinerado por alguna razón, por la familia. Debemos recordar que el hecho de que un objeto (por ejemplo, un cadáver) o un lugar haya sido completamente destruido no destruye, sin embargo, los recuerdos de él. Por lo tanto, incluso si la familia incinera el cadáver de su ser querido fallecido, él mismo puede seguir sufriendo la desagradable convivencia de su propio olor a cadaverina y putrescina de su cabaña carnal de la última encarnación. Podemos verificar, como de hecho, en algunos casos el karma es masacrado de una manera conmovedora como consecuencia de los abusos de la materia, así como su apego.

Debemos recordar que el karma se paga después de la desflesh en el Umbral y también, más tarde, en el mundo físico, en el regreso a la carne, en un nuevo cuerpo. Generalmente, la información sobre Umbral, excepto en espíritas y umbandistas, ha sido omitida en medio de la Nueva Era creando una falsa ilusión de que el karma solo llega al ser en una nueva encarnación y no en el espacio entre vidas (entre la desprestigio y el regreso en el embrión de un nuevo bebé). Los libros Nuestro Hogar, Los Mensajeros, Misioneros deLuz, En los Campos de la Mediumnidad y la Acción y reacción nos proporcionan valiosas enseñanzas sobre cómo el karma comienza a ser resaciado justo después del dessemor.

La historia de António Olímpio y su karma de ambición

André Luiz en el libro Ação e Reação aclara a sus lectores con el verdadero caso de un hombre, llamado António Olímpio, que, en las regiones bajas, en medio de un intenso sufrimiento, termina confesando a sus visitantes de las regiones del trébol, la razón por la que se trajo el triste final.

Tras la muerte de su padre, António Olímpio, recibió una enorme finca que tendría que compartir con sus dos hermanos Leonel y Clarindo. Ambicioso, estrenó un plan en el que mataría a sus dos hermanos para mantener la herencia completamente para sí mismo. El plan funcionaría con mucho éxito. Antonio, después de haber invitado a sus dos hermanos a ir a pescar un lago que se encontraba en la propiedad, les ofreció un licor anestésico que ambos tomarían, calculando de antemano cuánto tiempo tardaría la sustancia en tener un efecto en el cuerpo de sus hermanos. Cuando se dio cuenta de que estaban entumecidos por la droga, desequilibró deliberadamente el bote donde estaban, nadando a Antony hasta la orilla y dejando que sus dos hermanos se ahogaran, ya que estaban bastante fatigados por la conversación anterior con su hermano, así como por la droga en sí.

Antonio, ignorando los llamamientos agonizantes de sus hermanos que se ahogaron después de salir del agua, pidió ayuda a gritos para simular un mero accidente.

De esta manera, acabaría con la muerte de sus hermanos, apropiándose de la próspera granja que más tarde pasaría a manos de su hijo Luis. Antonio se hizo muy rico y una persona que gozaba de un nombre honesto. El dinero abrió muchas puertas y buenas consideraciones sociales.

La vida continuó con alegría, en compañía de su amada esposa Alzira y su hijo Luis, rodeado de distracciones y paseos con los que trataba de tomar algún alivio de su conciencia que, de vez en cuando, pesaba sobre él cuando recordaba el doble asesinato cometido por codicia. Karma primero había comenzado con el recuerdo constante del crimen cometido, que nunca abandona la mente del perpetrador hasta que encuentra una compensación justa y consumada, sin embargo, los placeres terrenales temporales que el dinero puede comprar, así como los afectos fieles de familiares y amigos, que a menudo ignoran totalmente el peso de la conciencia, de aquel a quien tratan de defender.

Cuando su hijo Luis, al comienzo de la edad adulta, su esposa Alzira, que se había beneficiado inmensamente de la riqueza obtenida por su esposo de manera deshonesta aunque sin saberlo del procedimiento penal de su esposo, enfermó con una fiebre inexplicable durante semanas seguidas que la llevaría a un estado de locura de que se ahogaría en el mismo lago donde sus cuñados Leonel y Clarindo habían sido asesinados por su esposo, en una noche en la que se encontró particularmente inestable mentalmente.

Más tarde, será el propio espíritu incorpóreo de Alzira el desentrañar lo que realmente sucedió más allá de la visión superficial de lo incorpóreo. De hecho, esa inexplicable fiebre que tanto perturbó a Alzira durante sus últimas semanas de vida, fue provocada por los espíritus de Leonel y Clarindo que estaban furiosos al ver que el dinero que les pertenecía para ser utilizado no solo por su hermano asesino sino también por su esposa e hijo…

Esta pérdida de su ser querido a manos de Antonio Olímpio constituye una parte más del karma. quien aún tendrá que soportar la codicia y el doble homicidio, además de, por supuesto, que su mente sea constantemente perturbada por el fantasma de sus víctimas a pesar de sus múltiples esfuerzos por tratar de disfrutar de los placeres de su riqueza material, indebidamente adquirida, incluso acumulando un gran temor a todas las referencias a la muerte.

El final de otra encarnación para António Olímpio llegaría con el tiempo, del cual dará fe:

“- Ai de mí, sin embargo!… Tan pronto como cerré mis ojos físicos … antes de la tumba… No valía la pena las oraciones pagadas… porque a mis hermanos supuestamente los maté… se hicieron visibles frente a mí… Transformados en vengadores, han llevado mi tumba… Me tiraron el crimen en la cara. cubrirme de improperios y plagarme sin compasión… hasta… quizás… cansado de golpearme… me llevó a la oscura furna… donde me redujeron a la pesadilla en la que me encuentro…

En mi mente… Solo veo el barco en el siniestro crepúsculo … escuchar los gritos de mis víctimas… que solocan y ríen extrañamente … ¿Qué me pasa!… Estoy atrapado con el terrible barco … sin poder deshacerme… ¿Quién me hará dormir o morir?…”

Podemos observar que la costumbre católica de comprar 100 o 200 misas para las almas de los difuntos, pequeñas obras, si las personas que están cerca de los muertos, no dicen oraciones humildes, realmente sentidas, y con un verdadero sentimiento de amor por Dios, apelando a su compasión, para considerar las buenas obras (karma yoga o buen karma) detu familiar o amigo, ahora al otro lado del velo.

Es bastante común, una vez que el espíritu en el Umbral, ser buscado y perseguido por aquellos a quienes dañó en vida. Esto también encaja en el karma y su Ley inexorable.

También podemos observar que siendo el periespíritu de naturaleza plástica, como nos enseña Allan Kardec en el Libro de los Espíritus y en el Libro de los Médiums, que los ataquesfísicos también se sienten en el cuerpo periespiritual como se sentirían en el cuerpo carnal.

Por este motivo, encontramos en algunas escenas de Umbral en la película Nosso Lar (basada en el primer libro de André Luíz), unos esclavos que azotan a su antiguo amo, dueño de los barrios de esclavos donde trabajaban. En Umbral, los papeles a menudo se invierten después del dessemor, dado que las víctimas del crimen y el malvado, cuando no perdonan, se convierten en los villanos vengadores de sus antiguos torturadores. En muchos casos, estas víctimas podrían ir a la Luz, solo por eso, perdonar a aquellos que les han hecho daño. Sin embargo, los corazones de estas víctimas son tan negros como los de sus villanos en la vida, y están dispuestos a renunciar a la felicidad que encontrarían en la Luz al encontrarse con queridos amigos que ya se habían ido antes que ellos (si no se han reencarnado) solo para tener el cruel placer de reclamar venganza intercambiándola, a veces hipócritamente, el nombre por justiça, ya que también olvidan susdefectos.

Afortunadamente, no todas las víctimas que llegan a Umbral tienen los ojos sedientos de venganza. Hay otras víctimas que simplemente perdonan, pierden el perdón por los errores que pueden haber cometido, y serán rescatados en su tiempo, a través de su mérito, a la Luz. Sin embargo, no debe haber duda de que para aquellos que perdonan a aquellos que les han hecho daño y no los miran el desagüe para dar sus golpes de venganza, la duración de la estancia en el Umbral, un lugar muy desagradable, será mucho menor.

Concluir acuerdos kármicos para limpiar el karma

Encontramos en la historia real de Antonio Olímpio muchos hechos que nos enseñan sobre las consecuencias de nuestras acciones, así como la hermosa forma en que se puede lograr el karma a través de contratos kármicos que someten a algunas personas a otras para aprender las lecciones.

En el capítulo 6 – En el círculo de oración del libro Acción y Reacción,se nos invita a entender cómo tarde o temprano recibimos el don divino de una nueva encarnación para que podamos compensar a nuestros acreedores. En este capítulo, dado que António Olímpio se encontraba en una condición mental y emocional francamente debilitada en las regiones bajas para racionalizar cómo saldría de sus deudas contraídas por él mismo con sus hermanos Clarindo y Leonel, percibimos cómo la Justicia Divina, en estos casos, se encarga compasivamente de obtener amigos espirituales que puedan ayudarlo a salir de la situación, cuando él mismo no está en condiciones de hacerlo por su cuenta.

Como un consejo kármico que selecciona qué karmas pagar en cada encarnación por cada ser que regresa a la esfera de los vivos, el caso de António Olímpio es cuidadosamente analizado por el jefe del Ministerio de Regeneración, una especie de institución pública en el plano astral de la región en la que un cierto incorpóreo es cuya función es analizar y deliberar propuestas y recomendaciones sobre cómo el karma de un futuro reencarnado. será reembolsado, y depende de los involucrados en esta propuesta aceptar o rechazar los acuerdos kármicos establecidos.

Así, el análisis de cómo procedió António Olímpio en vida sigue:

“António Olímpio -coincidió el líder de la casa, había vivido para sí mismo- entregó la desvairada egolatria. Sólo conocía sus conveniencias. Había ahorrado dinero y tiempo en el mundo, sin beneficios para nadie más que para sí mismo. No se había inmovilizado en placeres perniciosos y, por lo tanto, no llevaba al campo espiritual la gratitud de los demás que funcionaban a su favor, porque, en términos de apoyo afectivo, solo tenía la simpatía de nacer en la pequeña imagen en la que terminaba el estrecho mundo familiar. Era, por lo tanto, un compañero realmente complejo, con dificultades extremas para ser asistido en el retorno a la experiencia física.

El magnánimo mensajero, sin embargo, recordó que su esposa e hijo eran deudores de un afecto insuperable.

Estos dos corazones aparecieron allí, según la Ley, como valores beneficiosos para el delincuente, porque todo el bien realizado, con quien sea y donde sea, constituye un recurso vivo que actúa para quienes lo practican”.

Podemos observar que, a pesar del egoísmo, la ambición y la egolatria del personaje de António Olímpio, todavía se encontraba a sí mismo como un buen esposo y un buen padre, a pesar de que era un asesino de sus hermanos. Este factor resulta ser prácticamente el único atenuante y será para él que Antonio tendrá la oportunidad de reencarnarse en una nueva vida en la que tendrá que compensar a sus hermanos con los que probablemente tendrá una relación difícil, teniendo una cierta probabilidad de convertirse en sus oponentes pero, a cambio, tendrá con él, la figura de los dos adyuvantes.

Esta es la razón por la que, muchas veces, vemos en varias familias, personas que se relacionan muy bien con un miembro de la familia y pesimistamente con otro. Hemos encontrado en algunos casos que hay hermanos que se suicidan y, en otros, hermanos que salvan la vida de otros. Esto tiene que ver con los karmas y dharmas acumulados entre ellos. Por lo tanto, es natural que dos parientes que albergan antipatía innata entre sí, tengan una alta probabilidad de que uno de ellos se haya convertido en deudor de otro en una vida pasada.

Es extremadamente común, a medida que estudiamos la naturaleza de las relaciones familiares de una persona, encontrar algunos actores que desempeñan el papel de acreedores y otros de deudores de esa misma persona en la misma familia. Así, por ejemplo, en una vida, un niño puede ser ayudado en gran medida por su padre, pero en gran medida perjudicado por su madre. Puede ser ayudado por un hermano y condenado al ostracismo e ignorado por otro. Sin embargo, puede arruinarse económicamente por un tío, que la abuela lo salva de un escándalo social. En cada núcleo familiar, solemos encontrar el contenido de la trama de una novela cuyo fin último era el reembolso debido a las deudas de todos los deudores con los respectivos acreedores así como aprender a amarse. Sin embargo, aunque ese es el propósito, esto no siempre sucede. En algunos casos, las deudas pueden empeorar aún más, con futuras reencarnaciones en condiciones aún más desfavorables.

Así, en el libro Acción y Reacción,observamos que Alzira, la esposa de António Olímpio, se ofrece a ayudar en el caso de que su marido sufra en la oscuridad. Le es confiado por el ministro Sânzio, director del Ministerio de Regeneración, la tarea de regenerar a su cuñado que, después de la muerte, se convirtió en feroces centinelas que no dan descanso a su hermano fracturado en la oscuridad y que, impidió, cualquier acercamiento de la esposa Alzira que estaba en la Luz, al lugar donde está su marido, sufriendo las consecuencias del odio de sus hermanos.

Podemos entender cómo, a veces, a pesar de los sentidos de un cliente de terapia multidimensional, Apometría u otra terapia energética que permite el rescate de seres queridos incorpóreos de las zonas umbralinas a la Luz, este mismo rescate no siempre es fácil, ya que, en algunos casos, sus familiares fallecidos, son jungidos a la acción de entidades umbralinas que han dañado, en la última o anterior vida, y que aún no lo han perdonado. En estos casos, no solo no lo perdonan, sino que no lo perdonan, sino que lo azotan constantemente y lo cuidan, como secuestrador, para que ningún equipo de Seres de Luz o entidad benevolente pueda acercarse, rescatar y prevenir la venganza de los acreedores que prefieren hacerles compañía en la Oscuridad, reencojando resentimiento, para revisar sus propias acciones y adquirir la humildad de asomarse al núcleo de su ser, sus propias deudas.

Aunque la propia Alzira fue víctima de la crueldad de su cuñado que se vengó de ella y de su hijo Louis, aún encarnados y bajo una poderosa obsesión por parte de sus tíos asesinados, decide perdonarlos por atacar su periespíritu con el fin de infligir a sus insoportables dolores de cabeza y fiebre lo que terminaría, en medio del poderoso ataque espiritual, del que se convierte en víctima, por ahogarse en el lago de la finca de su marido. Le depende a Alzira convencer a sus cuñados para que cambien su carácter e invitarlos a tomar medidas que puedan ayudarlos a levantarse de las regiones más bajas del umbral donde se encuentran.

Encontramos que el error de António Olímpio terminó perjudicando a aquellos a quienes el dinero que pertenecía a sus hermanos, mal ganado, ofrecía una cómoda existencia material. La esposa sería asesinada y el hijo Louis estaría ferozmente obsesionado debido a su codicia, lo que constituiría la puerta abierta a través de la cual, podrían obsidiarlo. Clarindo y Leonel comienzan a montar guardia, ya sea en la construcción de viviendas donde vive Luís, o en las regiones bajas del plano astral donde está su padre.

La razón por la que obsciden a Luis, lo obligan al error de la usura y la profunda avaricia, al proyectar imágenes mentales de riqueza material en su mente, es el hecho de que desean que no se aleje de la fortuna acumulada que les pertenece. Así, Luis se convierte sin conocerlo en un fiel depositario del dinero de obsesivos todavía muy apegados a los deseos materiales y le impide, a través de ideas obsesivas de acumulación material, hacer uso de esta misma riqueza con el pretexto de aumentarla, alcanzando la altura de hacer pasar a su esposa e hijo que viven con él en la finca necesidades materiales.

Veamos las recomendaciones de los acuerdos energéticos propuestos para resolver la situación kármica a Alzira por el ministro Sânzio:

“Es necesario ir en persona para abogar por mejores disposiciones mentales que les permitan apoyar a nuestra organización, preparándose para el renacimiento físico en un momento oportuno. Una vez que se haya logrado esta fase inicial de asistencia, colaborarás en el regreso del olímpico a la casa de tu propio hijo, y a su vez volverás a la carne poco después, para que puedas volver a colaborar con él, en un futuro bendito, para que puedas recibir en los brazos a Clarindo y Leonel, por hijos de corazón, a quienes Olimpia restaurará la existencia y las posesiones terrenales …

(…)

Sufredlos golpes despiadados en los últimos días de vuestra estancia en el mundo, y la humildad de los que sufren es un factor esencial en la renovación de los que les hacen sufrir…”

Debemos entender que la Compasión Divina es reconocida en la Luz, en las tinieblas y en la tierra como encarnada, dándonos a todos, sin excepción, las herramientas y los medios que el trabajador endeudado de la viña de Cristo necesita para pagar sus deudas y aprender.

Por lo tanto, debemos reconocer que la percepción de la Luz que habita en cada uno de nosotros solo se hace con un esfuerzo consciente, siempre manteniendo la importancia crucial de la Sabiduría y la Humildad en el corazón de cada uno.

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